Electrificación integral del complejo hospitalario de 54.000 m², concebido para garantizar continuidad de servicio, máxima seguridad y eficiencia energética en un entorno crítico. Cada sistema eléctrico ha sido diseñado y ejecutado con criterios de alta fiabilidad, redundancia y cumplimiento normativo, asegurando el correcto funcionamiento de áreas asistenciales, técnicas y de soporte. Quirófanos, Fuentes de alimentación ininterrumpida, centros de transformación… En definitiva, estándares de trabajo del sector sanitario, exigentes y que requieren un alto grado de especialización y conocimiento de nuestro trabajo.
La infraestructura eléctrica se convierte así en un elemento estratégico, capaz de sostener la actividad sanitaria 24/7, y destinada a proteger a pacientes y profesionales, y acompañar la evolución tecnológica del centro a largo plazo.